Pocos artistas son capaces de seducir a través de lo soez. Quizá porque Bonet tiene esa habilidad tan particular de dotar de encanto lo que para algunos pueda parecer grotesco. De ahí que Goya sea uno de sus grandes artistas fetiches, del cual reinventa personajes oponiéndose, tal y como hacía el genio de Fuendetodos, a la representación de la belleza según las normas convencionales del arte clásico.
Esta pieza única te la mandamos directamente a tu casa con todas las medidas de seguridad necesarias y acompañada de su correspondiente Certificado de Autenticidad firmado por Albert Bonet.