Las obras pertenecientes a las series Cuerpo y Rasgos de Claudio Petit-Laurent son pinturas sobre lienzo en pequeño formato que hacen uso del óleo para representar el cuerpo masculino en espacios íntimos. Las figuras se muestran desnudas para ayudar a proyectar una imagen de sensibilidad y vulnerabilidad, todo ello con el objetivo de reformular la masculinidad y deconstruirla culturalmente.